martes, 16 de agosto de 2011

Un Perrigalgo en Piornal





Crónica Diego Parejo

Desde que empezamos a aficionarnos a las bicis, hace ya algunos años, nos ronda en la cabeza a mi hermano y a mí el reto de subir algún día al pueblo más alto de Extremadura, que no es otro que Piornal. Muchas veces hemos hablado de ir a Plasencia en coche y mientras nuestras sufridas mujeres se deleitan con esa ciudad tan bonita nosotros nos trazaríamos una ruta con subida al Piornal, pero como no está precisamente aquí al lado todavía está en el aire, de todas maneras he descubierto una ruta mejor.
Aprovechando el puente de Agosto mi mujer, mi niño y yo nos vamos a Jarandilla de la Vera a pasar unos días en el camping Jaranda y que mejor ocasión para llevarme la Lapierre y cumplir uno de los retos más bonitos que he hecho en bici. Llegamos el Viernes por la tarde y por el camino ya me ronda la idea de hacer la ruta el Sábado pero por desgracia nos cae la tormenta del verano y esa idea se me va de la cabeza. Al llegar al camping con toda la trompa de agua y maldiciendo todo por la mala suerte que tenemos nos dan acomodo de pura chiripa en una parcelita (ya estaba todo agotado) y conocemos a unos toledanos majísimos que han venido huyendo también del calor, hacemos muy buenas migas sobretodo Hugo que no para de hablar de ellos. El sábado por la noche tienen pensado salir de copas con lo que les digo que si a las siete no me he levantado que peguen en la tienda a lo que acceden gustosos.
Bueno después de esta introducción voy a lo que realmente importa que no es otra cosa que la subida al Piornal.
En la noche del Sábado no consigo dormir en condiciones por que soy una persona que aunque he hecho deporte toda la vida todavía me pongo nervioso en días como estos con lo que me paso la noche mirando el reloj, mis vecinos ya no son tres si no que se han multiplicado por cuatro y comienzan a llegar de marcha escalonados, a las cuatro, a las seis, y continúan con la marcha hasta que ya a las siete menos veinte me doy por vencido y me levanto para ir preparándome. Todavía es de noche con lo que me lo tomo todo con tranquilidad, me visto, bajo la bici, me aseo, etc, hasta que a las siete y veinte ya con visibilidad me dispongo a cabalgar con mi burra en busca de mi objetivo. Nada más salir del camping cojo a la derecha dirección Aldeanueva de la Vera y ¡zás! primera cuesta del día, un kilómetro y medio para ir calentando motores y para sobretodo recordarme dónde me encuentro, algo me dice que llanear lo que se dice llanear, poco. Lo que sigue hasta Aldeanueva es una bajada por lo que cojo aire y recupero. El siguiente pueblo es Cuacos de Yuste y aunque hasta allí hay un pequeño subibaja a mí me parece que más bien estoy bajando por lo que estoy allí en un plísplás. Llegado al pueblo me dispongo a buscar la carretera que me conduce a Garganta de la Olla que no es otra que la que pasa por el Monasterio. Empieza lo bueno y una subida hasta el Monasterio hace ya que caliente motores de lo lindo y es que es una cuesta de kilómetro y pico y buscando comparaciones es un cuadraillo pero con mejor firme. Ya en el Monasterio pienso en parar para hacer una foto pero desisto de la idea por no parar y romper el ritmo y como pienso volver por el mismo sitio me digo que luego ya si eso…..



Lo que continúa es una serie de subibaja pero muy suave y comienzo a ver lo maravilloso del paisaje que me rodea, es espectacular, ya estoy a bastante altura y se empiezan a ver unas vistas preciosas, me cruzo con senderistas madrugadores que al igual que yo disfrutan de lo que les rodea.



A medida que me acerco a Garganta la Olla comienzo una bajada que quita el hipo pero el perro de una senderista que anda suelto se me pega a la rueda como hacen los perros pastores y me hace frenar en seco ante el miedo que da que se cruze y acabe con los piños en suelo.Cuando la señora ata al perrito de los coj… suelto frenos y bajo a toda leche hasta el pueblo.



Una vez en Garganta me dispongo a buscar la carretera del Piornal, son las ocho y veinte con lo que llevo ya una hora de aventura y la verdad es que encuentro muy bien, se me ha hecho muy corto. Avanzo por el pueblo, que por cierto es precioso, y veo el cartel que me dice que el Piornal se encuentra a diecisiete kilómetros, un cosquilleo me recorre el cuerpo ante el reto que se plantea y es que no sé que desnivel me voy a encontrar…. Comienzo la subida y pronto descubro que el desnivel no es muy pronunciado, para entendernos es de plato mediano con lo que el ritmo que me auto impongo es de no bajar de diez kilómetros hora, intercambiando piñones, unas veces en el antepenúltimo otras veces bajando un par de ellos y así. En la subida me acuerdo de nuestros escaladores ( mi hermano Javi, Andrés, Juan Luis, Pedro Cuesta, Pedro Carrasco….) y pienso en lo que disfrutarían subiendo y es que estoy seguro de que ellos no bajarían de quince.


A medida que voy subiendo voy encontrándome mucho mejor y empiezo a disfrutar de unas vistas únicas, voy dejando Garganta la Olla abajo hasta que llega un momento en que lo pierdo de vista para ya no verlo más. Conforme voy subiendo voy viendo la magnitud de la montaña que tengo que coronar y pienso que todavía me queda un mundo y más aun viendo el cuentakilómetros como avanza lentamente. Atrás quedé un letrero que decía “ firme en mal estado límite 40” y me sonrío y es que ni con un petardo en culo….Miro el cuentakilómetros y me doy cuenta que llevo la mitad de la subida y a decir verdad estoy fuerte ya le he perdido el miedo hace ya rato y ya solamente disfruto del paisaje. Del paisaje tengo que decir que es lo más parecido a Galicia que tenemos y es que durante mucha subida da la impresión como que el paisaje te engulle, tienes árboles a los dos lados de la carretera cerrándose en las copas y dándote una sombra que agradeces. Las zonas más duras si se le puede decir así son las llamadas herraduras y es que ahí sube un poquito el desnivel pero como voy estupendamente en vez de subir piñones lo que hago es bajar piñones y adaptar el pedaleo “Pedro Carrasco” y encaramarme en la burra con lo que doy descanso al culo y ejercito otros músculos pero como no estoy acostumbrado a ir de pie me vuelvo a sentar y a subir piñones, el caso es no bajar de diez. Ya me va quedando menos, unos cuatro kilómetros, y ya me empieza a dar pena que esto esté llegando a su fin, y es que aunque no soy un romántico del amor, de eso puede dar fe Esther, sí que lo soy de los retos que me marco y este se está acabando. Cuando voy viendo que la sierra ya no la tengo en lo alto me doy cuenta que ya he coronado, en la carretera hay unas marcas escritas por aficionados a la bici y en la que una de ellas da ánimos a un ciclista profesional, Roberto Eras, se ve que también ha subido por ahí. Mi cuentakilómetros marca quince kilómetros que es lo que tiene de verdad la subida y hasta el pueblo dos kilómetros en los que pongo el plato grande y el piñón chico y me pongo a cincuenta y tantos. Ya en el pueblo foto de rigor en el letrero del pueblo que como no hay nadie me quito el maillot y se lo pongo a la bici.


El reto de subir al Piornal está superado y puedo decir a ciencia cierta y completamente seguro que no hay ni un solo perrigalgo que no sea capaz de realizar esta hazaña, con lo que desde aquí los animo.
Una duda me viene a al cabeza y no es otra que decidir por dónde vuelvo, por el mismo sitio o por Pasarón. Si vuelvo por el mismo sitio sé que voy a disfrutar de una bajada espectacular pero por el contrario también sé que desde Cuacos a Garganta he bajado mucho y la verdad es que ya he subido bastante por lo que hago caso al maestro Flore y decido bajar por Pasarón. Decir que he tardado una hora y veinte minutos desde Garganta a Piornal con lo que son las diez menos veinte y me adentro en el pueblo con la intención de tomarme un cola cao fresquito pero me doy con los bares en las narices y no me queda otra que irme sin más.
Enfilo la bajada de Pasarón y es entonces cuando me vienen a la cabeza bajadores ilustres de nuestra peña ( Antonio ”el chino”, Juan Luis, Pablo Carrascosa….) y pienso para mí lo que estarían disfrutando cuando voy a sesenta y tres por hora y frenando en las herraduras durante los trece kilómetros de bajada que hay, espectacular.

Esta vez me cruzo con una señal igual a la de la subida que me advierte del firme malo y de la prohibición de ir a más de cuarenta, ahora si que me río y me digo para mí que me podrían hasta denunciar y es que son muchas veces las que paso de sesenta.
Llegado al cruce de Pasarón lo dejo a la derecha y cojo dirección Jaraíz de la Vera, como no todo es bajar subo una cuesta de kilómetro y pico y comienzo un falso llano más bien tirando pá bajo hasta que enfilo una bajada hasta Jaraíz, ahora es cuando me alegro de hacer caso al maestro Flore. Ya sólo me quedan unos quince kilómetros hasta Jarandilla y lo que queda hasta allí es un subibaja que se hace muy bien pasando por Cuacos de Yuste y por Aldeanueva que es dónde me tomo el cola cao. Como por aquí ya había pasado ya no tengo nada que decir.
Son las once y media y ya estoy en el camping donde me esperan mi mujer y mi niño para irnos a dar unos baños a esas aguas tan “calentitas” que hay en las gargantas y que vienen de maravilla a estas piernas tan doloridas y cansadas y es que al final han sido setenta y dos kilómetros del ala. Sin más que contaros y esperando que no se os haya hecho muy aburrida la crónica deciros como Jim Carrey en “ El show de Truman” “por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes, buenas noches”

P.D.: Desde aquí saludar a mis “vecinos” Kiko, Pedro y Silvia
P.D.2: Las prisas y mi mala cabeza hicieron que me quedara la cámara de video en casa con lo que tengo que repetir
P.D.3: Al igual que Guadalupe, La bola, La nocturna, etc, son obligatorias todos los años ésta también debería serlo, pensarlo, es mi humilde opinión. Chao.

Ahí van los datos de la jornada:
Kilómetros día: 72.49
Vel. Media: 18.70
Vel. Max: 62.82
Tiempo: 3h52m29s

3 comentarios:

  1. Enhorabuena Diego por haber conseguido el reto y por la crónica tan descriptiva de tu aventura. Estoy contigo: Abierto el camino, el paso siguiente es la conquista.

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  2. que máquina si tenemos un cronista de la hostia, si me parece que iba subiendo contigo mientras leía, la verdad que tiene que ser cañero, enhorabuena Yeyo

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  3. bufffffffffff,escalada de crack,me ha emocionado mucho esa cronica explicandola con mucho sentimiento.enhorabuena por la hazaña ..!!!

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